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Enseñanza · Camino de Perfección

No os pido más de que le miréis

La oración más simple del mundo: mirar a Quien nos mira.

«No os pido ahora que penséis en Él, ni que saquéis muchos conceptos, ni que hagáis grandes y delicadas consideraciones con vuestro entendimiento; no os pido más de que le miréis.»

Santa Teresa de Jesús — Camino de Perfección, cap. 26

Para entender

Mirar, en vez de fabricar

Aquí la Santa desmonta la idea de que orar es pensar cosas complicadas. No pide conceptos ni consideraciones: pide una mirada. Poner los ojos del alma en Cristo — en su rostro, en su Pasión, en su alegría — y dejarse mirar.

Es la oración de los que no tienen palabras: el enfermo, el cansado, la madre agotada. Mirar y ser mirado. De esa mirada, dice ella, nace todo lo demás: el consuelo, la compañía y el amor.

La fuente

Camino de Perfección, capítulo 26

En este capítulo la Santa enseña su famosa «oración de recogimiento»: representar a Cristo cerca, mirarle, hablarle como a un amigo — y rezar así, despacio, hasta el Padrenuestro.

Otra palabra suya

«Os acostumbréis a rezar con este recogimiento el Paternóster, y veréis la ganancia antes de mucho tiempo.»

Santa Teresa de Jesús — Camino de Perfección

Para orar y enseñar

Cómo llevar esta enseñanza a la oración

Así la usamos en el grupo de oración; sirve igual para orar a solas o en familia.

1

Leer despacio

Lean el texto dos veces, en voz alta, sin prisa. La segunda vez, más lento que la primera.

2

Guardar silencio

Un momento de silencio. Dejen que una palabra o frase se quede con cada uno.

3

Conversar con las preguntas

Compartan sin prisa y sin debate: aquí no se discute, se comparte lo que Dios va mostrando.

4

Terminar con una resolución

Cada uno nombra un paso concreto para la semana, y se cierra con una oración.

Preguntas para conversar

  1. ¿Mi oración se parece más a fabricar pensamientos o a mirar a una Persona?
  2. ¿Qué imagen de Cristo me resulta más fácil mirar: el amigo, el crucificado, el resucitado?
  3. ¿Puedo regalarme hoy cinco minutos de solo mirar y dejarme mirar?

Para la vida diaria

Tres maneras de practicarla esta semana

1

Consiga una imagen de Cristo que le hable, y ore mirándola.

2

Rece un Padrenuestro al día, despacio, mirándole a Él entre frase y frase.

3

En la sala de espera, en el bus: cierre los ojos un minuto y déjese mirar.