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Enseñanza · Libro de la Vida

La oración, trato de amistad

Qué es orar, dicho por ella en una sola frase.

«No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.»

Santa Teresa de Jesús — Libro de la Vida, cap. 8

Para entender

Orar es estar con un Amigo

Santa Teresa escribió esto en el Libro de la Vida, contando sus propios años de lucha con la oración. No define la oración como una técnica ni como palabras bien dichas: la define como amistad. Estar a solas, muchas veces, con Alguien que ya nos ama.

Por eso nadie queda fuera. No hace falta saber teología ni sentir cosas extraordinarias: hace falta volver, una y otra vez, como se vuelve a un amigo. La fidelidad importa más que el sentimiento del día.

La fuente

Libro de la Vida, capítulo 8

Escrito hacia 1565. En este capítulo la Santa confiesa casi veinte años de sequedad y distracción en la oración — y por qué nunca la dejó. De ahí nace esta definición, una de las más citadas de toda su obra.

Otra palabra suya

«Lo que aviso mucho es que no deje la oración, que allí entenderá lo que hace, y ganará arrepentimiento del Señor y fortaleza para levantarse.»

Santa Teresa de Jesús — Libro de la Vida, cap. 19

Para orar y enseñar

Cómo llevar esta enseñanza a la oración

Así la usamos en el grupo de oración; sirve igual para orar a solas o en familia.

1

Leer despacio

Lean el texto dos veces, en voz alta, sin prisa. La segunda vez, más lento que la primera.

2

Guardar silencio

Un momento de silencio. Dejen que una palabra o frase se quede con cada uno.

3

Conversar con las preguntas

Compartan sin prisa y sin debate: aquí no se discute, se comparte lo que Dios va mostrando.

4

Terminar con una resolución

Cada uno nombra un paso concreto para la semana, y se cierra con una oración.

Preguntas para conversar

  1. ¿Cómo es hoy mi rato a solas con Dios: una obligación o una amistad?
  2. ¿Qué me hace dejar la oración cuando la dejo — y qué me hace volver?
  3. ¿Qué le diría a alguien que dice «yo no sé orar»?

Para la vida diaria

Tres maneras de practicarla esta semana

1

Aparte un rato fijo cada día — aunque sean diez minutos — y trátelo como una cita con un Amigo que ya lo espera.

2

Cuando se distraiga, no se regañe: vuelva con suavidad, como quien retoma una conversación.

3

Termine siempre igual: agradezca la compañía y dígale a qué hora vuelve mañana.